Sólo tienen la consideración de residuos municipales:

  • Pilas y acumuladores domésticos usados, así como las baterías de automoción usadas procedentes de vehículos privados cambiadas por su propietario.
  • Pilas y acumuladores comerciales usados generados en comercios, oficinas, servicios u otros lugares asimilables a estos, de naturaleza no peligrosa, cuando así se recoja expresamente en las ordenanzas municipales y en los términos en ellas indicados.

En caso de tratarse de una empresa, siempre que no se contemple en las Ordenanzas Municipales la recogida por parte de las administraciones locales de estos residuos, estará obligada a la correcta gestión de los mismos, ya sea directamente, a través del propio distribuidor o por medio de un gestor autorizado.