De acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 110/2015, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, los Aparatos Eléctricos y Electrónicos (AEE) son aquellos que necesitan para funcionar corriente eléctrica o campos electromagnéticos, destinados a ser utilizados con una tensión nominal no superior a 1.000 V en corriente alterna y 1.500 V en corriente continua, así como los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos.

También se incluye dentro de esta categoría a los materiales, componentes, consumibles y subconjuntos de los AEE. En consecuencia, los RAEEs son aquellos que su poseedor deseche o tenga la intención o la obligación de desechar, incluyendo sus componentes, subconjuntos y consumibles que formen parte del producto en el momento que se desecha.