Tal y como se recoge en la Ley 22/2011, de residuos, y el Decreto 73/2012, por el que se aprueba el Reglamento de Residuos de Andalucía, los animales domésticos muertos tienen la consideración de residuos municipales, siendo responsabilidad, en todo caso de los propietarios de los animales. Los municipios deberán, por tanto, en sus Ordenanzas Municipales recoger el sistema de recogida establecido para ello.

En ningún caso, podrán abandonarse cadáveres de animales en la vía pública, siendo responsabilidad de los propietarios, con independencia de las sanciones que correspondan, el abono de los gastos ocasionados por su recogida, transporte y eliminación.

De acuerdo a lo establecido en el Reglamento (CE) 1069/2009, del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano, los restos de animales domésticos muertos, deberán de ser gestionados a través de gestores debidamente autorizados.